El plan impulsado por el Gobierno de Donald Trump para avanzar hacia una nueva etapa en Gaza podría entrar en una fase decisiva durante las próximas semanas. Jared Kushner, enviado del mandatario estadounidense, afirmó que el proceso de desarme de Hamás podría comenzar en aproximadamente 30 días.
Tras reunirse en Jerusalén con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, Kushner explicó que la intención es iniciar progresivamente la retirada y destrucción del armamento de Hamás, como parte de un esquema más amplio para implementar el plan de paz promovido por Washington.
El enviado estadounidense también señaló que las labores relacionadas con los túneles utilizados por Hamás podrían extenderse entre 60 y 90 días. El proceso estaría acompañado por mecanismos internacionales destinados a supervisar la transición y garantizar el cumplimiento de los compromisos.
Las conversaciones han incluido contactos directos con representantes de Hamás y encuentros con autoridades israelíes. Según funcionarios citados en el proceso, no se contempla avanzar hacia una reconstrucción significativa de Gaza mientras el grupo no complete su desarme en toda la Franja.
La propuesta contempla que las armas sean entregadas para su posterior destrucción bajo supervisión estadounidense. La Fuerza Internacional de Estabilización, encabezada por el general estadounidense Jasper Jeffers, tendría un papel central en la supervisión de la desmilitarización.
El proceso, sin embargo, todavía enfrenta importantes desafíos. Israel mantiene reservas sobre algunos aspectos del acuerdo, mientras Washington sostiene que el desarme de Hamás constituye una pieza fundamental para avanzar hacia la siguiente etapa del plan y establecer condiciones de seguridad y reconstrucción en Gaza.



