El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, dejó abierta la posibilidad de que Washington y Teherán retomen las negociaciones, aunque aclaró que actualmente no existe una fecha definida para regresar a la mesa de diálogo.
La declaración se produce después de que el alto el fuego entre ambos países expirara el lunes, mientras continúa la atención internacional sobre el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de petróleo.
Trump sostuvo que la situación en Ormuz permanece relativamente estable y aseguró que numerosos buques petroleros continúan utilizando la vía marítima. También afirmó que Estados Unidos mantiene un amplio control sobre la zona.
El mandatario volvió a situar el programa nuclear iraní en el centro de cualquier eventual negociación. Su posición es que Irán no debe disponer de armas nucleares ni mantener capacidades que permitan desarrollarlas.
En paralelo, Trump defendió su lectura sobre el mercado petrolero y señaló que el tránsito por Ormuz ha contribuido a contener los precios. El crudo estadounidense, sin embargo, ha registrado un aumento cercano al 5 % desde el vencimiento del alto el fuego, llegando a rondar los 87 dólares por barril.
Aunque Trump evitó comprometerse con una fecha para nuevas conversaciones, su disposición a considerar un eventual diálogo introduce una señal de apertura en medio de las tensiones entre Estados Unidos e Irán.
El futuro de las negociaciones dependerá, entre otros factores, de las condiciones que ambas partes estén dispuestas a aceptar, especialmente en torno al programa nuclear iraní y la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz.



