CLEVELAND.— Los Medias Blancas colocaron a los Guardianes “al filo de la navaja” al ganar 4-3 el lunes en Progressive Field, con lo que tomaron ventaja 2-0 en la Serie Divisional de la Liga Americana (al mejor de cinco). El triunfo llegó tras un sexto inning de tres carreras y una gran actuación del lanzador Sean Burke, que contuvo la ofensiva de Cleveland en un momento clave.
El partido comenzó complicado para Chicago: los Guardianes anotaron dos carreras en el primer inning, siendo la primera vez en la postemporada 2026 que los Medias Blancas estuvieron abajo en la pizarra. Sin embargo, la reacción llegó con potencia en el sexto episodio, cuando Miguel Vargas inició el ataque, y luego Braden Montgomery conectó un doblete productor que dio ventaja a los Medias Blancas. Más adelante, Chase Meidroth sumó otra carrera con un sencillo.
En el montículo, Burke terminó su labor con solidez, permitiendo un hit y una carrera, además de ponchar a seis. Luego entraron relevos como Grant Taylor, y ya en el octavo Jo Adell estuvo a punto de empatar con un triple, pero la remontada no alcanzó a completarse.
Con los dos próximos juegos en Rate Field, el calendario se convierte en una prueba para Cleveland: de ganar uno de esos duelos, Chicago avanzaría a la SCLA por primera vez desde 2005. Mientras tanto, la fanaticada de los Medias Blancas prepara el ambiente con la temática “Blackout”, y el receptor Kyle Teel resumió el momento: la oportunidad de jugar frente a su gente, después de años de espera, representa “algo realmente especial” para el equipo.



