El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, elevó el tono contra las principales compañías petroleras del país y les exigió reducir el precio de la gasolina, argumentando que obtuvieron ganancias extraordinarias durante la reciente escalada de tensiones en Oriente Medio.
El mandatario sostuvo que empresas como Chevron y ExxonMobil aprovecharon el aumento del valor del petróleo para incrementar de manera significativa sus ingresos, mientras millones de consumidores continuaron enfrentando altos costos en las estaciones de servicio.
Trump insistió en que las compañías deben compartir parte de esos beneficios con la población y advirtió que la ciudadanía espera una reducción inmediata en el precio del combustible.
La presión del gobernante se produce en un momento en que los mercados energéticos muestran señales de estabilización. En los últimos días, el precio del crudo ha registrado descensos impulsados por las expectativas de un alivio de las tensiones en la región del estrecho de Ormuz.
Sin embargo, la disminución en el valor del petróleo aún no se ha reflejado por completo en el bolsillo de los consumidores, ya que el precio promedio de la gasolina continúa por encima de los niveles registrados antes del conflicto entre Irán e Israel.
Trump también dirigió sus críticas hacia el director ejecutivo de Chevron, Mike Wirth, a quien señaló por las operaciones de la empresa en Venezuela, un tema que ha generado intensos debates dentro del sector energético estadounidense.
A pesar de las declaraciones del presidente, especialistas recuerdan que el precio de la gasolina depende de múltiples factores, entre ellos el costo del petróleo, el transporte, la refinación y la distribución del combustible.



